"Si las puertas de la percepción se purificaran todo se le aparecería al hombre como es, infinito"
lunes, 22 de agosto de 2011
El tiempo
Independientemente de la muerte, haya o no algo después, el tiempo no existe. Una palabreja más. El tiempo no es más que cambios, recuerdos y esperanzas. Sólo existe percepción y por tanto el tiempo no es más que pensamiento. Lo único que existe eres tú y el momento presente con el que te fundes.
Sin embargo, el tiempo puede ser poderoso si sabemos hacer de él una herramienta. Y de la misma manera, como tantas, dependiendo de cómo las usemos podemos hacer de ella nuestro mejor amigo o nuestro peor enemigo. El pasado puede ser peligroso. Una herramienta que hay que saber usar, porque no lo podemos cambiar. Porque no existe. Porque lo único que existe es aquello que lo que una vez pasó ha dejado en nosotros. Y eso, sí que lo podemos cambiar.
Las personas que se sienten esclavas de su pasado, son en realidad esclavas de lo que han elegido pensar que es su pasado. Y crean una barrera con el momento presente, porque están condicionadas.
No podemos elegir todos los momentos que vivimos, pero sí que podemos elegir qué van a significar cada uno de ellos en nosotros. Liberarnos del pasado es elegir mejor qué queremos que signifiquen los momentos que hemos vivido; momentos en los que no pudimos elegir lo que queríamos que fuesen para nosotros, porque no estábamos preparados o no sabíamos que podíamos.
Una vez te has librado de él, hemos vuelto a la realidad: el pasado no existe. Entonces has cambiado la esclavitud del pasado por la libertad de la experiencia. Lo que verdaderamente existe es percepción en el ahora y lo que elegimos que es ese ahora en nosotros. Todo se presenta en forma de momento presente. Y al sumergirnos libres en él y derramarnos en él, sentimos paz.
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4 comentarios:
La paz es un regalo.
Muchos besos, cariño. Mucha luz también.
¡y si nosotros somos un proyecto que se inicio en el tiempo! Ya me dirás.
Ese mismo razonamiento me lo he hecho en diversas ocasiones, y siempre en beneficio de mi paz interior. Beso.
Yo creo que el tiempo sí que existe, pero igual que existe la tierra o las moscas o el espacio. Está ahí y se puede tratar como objeto de obsesión o se puede ignorar y dedicarse a apreciar el instante en el que estamos en cada momento.
Muy bonita reflexión!
Lo de si existe o no, es un tema complicado. En realidad a lo que me quería referir es a que no somos tiempo. Por eso puse "independientemente de la muerte". Porque mientras vivimos, muchas veces nos sentimos identificados con los años que tenemos, con el pasado, con lo que buscamos en el futuro. Y nos hemos olvidado de que en realidad somos presente. Y que el tiempo sólo lo experimentamos como pensamiento. ¿Alguna vez habéis experimentado el pasado? ¿y el futuro? Sólo en forma de pensamiento (recuerdos y esperanzas) pero esas cosas en el momento no son reales. Lo único que es real es: ahora. Siempre es ahora.
Y de ahí lo demás. Saber usar el pasado y el presente (los recuerdos y las esperanzas) como aliados, y no como enemigos. Si nos torturamos constantemente con lo que nos ha pasado, o desesperamos por aquello que todavía no ha llegado, no estamos viviendo libres. Libres de esos pensamientos. Y no disfrutamos el único momento en el que podemos sentir paz: el presente.
Quizás ahora me haya explicado mejor.
Gracias por vuestros comentarios, un beso a las tres.
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