"Si las puertas de la percepción se purificaran todo se le aparecería al hombre como es, infinito"
martes, 6 de septiembre de 2011
Vivir peligrosamente
"La dicha es únicamente para aquellos que son valientes, atrevidos, audaces, porque la dicha sólo ocurre cuando has ido más allá de lo conocido a lo desconocido. Cuando te quedas confinado en lo conocido tu vida se convierte en rutina, repetitiva. No hace más que moverse en el mismo surco, se mueve en círculos, y poco a poco adormece todos tus sentidos, toda tu receptividad.
Endurece a la gente. La hace ciega, la ensordece, la enmudece, porque no hay nada que ver, nada que oír, nada que saborear ni nada que sentir.
Si uno es lo suficientemente valiente como para dirigirse continuamente de lo conocido a lo desconocido, de lo familiar a lo no familiar,,,
Vive peligrosamente porque no hay otra manera de vivir: hay que vivir peligrosamente. Si uno está dispuesto a vivir peligrosamente, florecerán muchas flores de dicha."
(Osho)
*Seguro que os ha pasado que, cuando habéis cogido algo desconocido que temías, o algo que no os habíais planteado antes en vuestras vidas, y lo habéis mirado a la cara, y os habéis preguntado “qué pasaría si…?”, os han ocurrido cosas nuevas y diferentes. El hecho de abrirnos a cosas nuevas, abre un nuevo espacio dentro de nosotros donde entra un mundo nuevo de posibilidades. Y a parte de "salir de la rutina", ganamos perspectiva.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

5 comentarios:
Ya verás ya, como dentro de unos años la vida de demostrará que estabas en lo cierto. Aunque no conviene confundir la osadía con la falta de discernimiento. Primero el discernimiento, más o menos aproximado, a veces tan solo intuitivo, a continuación la osadía. Beso.
Yo es que además estoy cada vez haciéndome más amiga con Aristóteles en eso de que en el punto medio está la virtud. Eso y que la intuición sabe mucho mucho, lo cual cada vez tengo más comprobao. Punto medio e intuición. Algo así sería.
(Cuando te vas mu para "allá", ves que te falta un poco de "acá" y a su vez, ese "allá" te empuja de vuelta. Y otra más: la vida lo pone todo en su sitio.)
Un beso
¡Claro! La vida es para vivirla. Para correr riesgos, para equivocarse y aprender. ¡Pero vivir viviendo!
Adelante.
Mucha luz :D
Bufff! Una buena entrada, desde hace unos meses, ha habido momentos en mi vida en que he querido romper con el mundo y hacer al "Heavy" para romper con las fauces que amenazan con cazarme. Pero... ¿como discernir donde está la línea que separa el derecho a ser feliz del egoísmo? ¿Como conseguirlo sin hacer daño a aquellos que no tienen la culpa de nada?
Pues eso, Espérame en Siberia. :)
Hola, Ximo Soler Navarro! Esa misma pregunta me hago yo a veces. Pero también pienso que primero hay que hacer lo que uno siente sin más, porque para empezar tenemos derecho a equivocarnos, que parece que no. Y porque, que el ser nosotros mismos pueda hacer daño a otros, no significa que no estemos haciendo lo correcto.
Yo creo que el error nunca está en lo que hacemos, sino en porqué hacemos lo que hacemos. Creo que ahí se cuece todo. Así que hacer daño a los demás no debe ser aquello que nos indique si estamos o no en lo cierto, sino mira dentro de uno para ver qué nos está moviendo.
Saludos y bienvenido!
Publicar un comentario